15 de julio de 2010

A veces, me siento como de otro planeta

Estoy sumergido en un entorno donde la gente te sonríe cuando le miras y te saca la lengua cuando te das la vuelta. Donde la gente se encoge de hombros cuando le preguntas y te juzga cuando te vas. Donde te prometen ayuda o comprensión y sólo recibes críticas gratuítas. Un entorno donde la gente te vende sinceridad y aparenta ir de cara y sin embargo te hacen un traje a la menor ocasión.

También estoy sumergido en una sociedad (y me refiero a esa porción de la sociedad que me rodea, con la que interactúo) que sólo se mira el ombligo, que es hipócrita, que va de "enrollada" pero que te falla a las primeras de cambio tan pronto algo parece que no le conviene. Que critica la actitud de otro y le juzga con una ligereza pasmosa. Que a falta de argumentos para hablarte en la cara, prefiere la complicidad de otros iguales para hablar a tus espaldas. Falta gente sincera, transparente y honesta.

A diario veo gente hipócrita que critica continuamente cualquier movimiento de otra persona, y que minutos más tarde autojustifica cualquier barbaridad suya con la excusa más absurda. A diario veo gente con una absoluta falta de criterio y coherencia.

Personas que aunque no lo parezcan, van creando discordias entre personas, hablando mal a escondidas y promoviendo enemistades. Personas que en asuntos de pareja, con una mentira tapan la siguiente. Personas que para disimular una mentira se hacen las víctimas y luego usan ese victimismo para justificar su siguiente mentira.

Estoy sumergido en un mundo que necesita estupefacientes para divertirse, modas para vestirse, telebasura para culturizarse, banderas para identificarse, derrotar a alguien para progresar, dinero para avanzar.

Depositamos a veces confianza, esperanzas, tiempo, en gente que no tiene valores, o que traiciona los que tiene a la menor presión externa. Que manipula su escala de valores a la conveniencia del momento. Que derrocha esfuerzos en aparentar lo que no es, que sólo es solidaria cuando no hay que demostrarlo, que sólo es auténtica de boquilla.

Un entorno en el que se prefiere comerciar a compartir, negociar a dar, comprar a recibir. Donde demasiada gente prefiere siempre atiborrarse de comida a saborear, prefiere emborracharse a paladear una buena bebida, que elige cualquier estereotipo a tener que usar la imaginación, que prefiere practicar sexo a hacer el amor.

No digo esto por que yo no cometa este tipo de errores. Aunque sí pongo mucho esfuerzo en superarlos, errores los cometemos todos. Digo todo esto porque sinceramente, a veces me veo fuera del mundo. Como si no encajara, como si estuviera fuera de mi sitio. Y no me olvido, tengo muchos amigos y familia que no son así. Mi entorno más cercano emocionalmente hablando, el que yo quiero, o el que yo he buscado, no es así.

Mi querida sociedad, tenemos que hablar. No es por ti... es por mí.

¿Sueño con poder cambiar una pizca de todo esto? Sí, sueño y actúo. Algo podemos cambiar. Pero a veces cansa, quema, desespera y hay que salir a la superficie a tomar aire, a acompasar de nuevo la respiración. Sueño con un mundo mejor, claro que sí. Pero sueño más con encontrar a alguien de mi planeta, que me comprenda y me quiera así, como soy: Raro. Al menos tendría donde refugiarme en los momentos en los que me siento tan "extranjero" del mundo.

Será que hoy me siento "Cara B":

http://open.spotify.com/track/6jPtBYn3VN1Ooz6F5OSblt

http://www.youtube.com/watch?v=RDGWw2J24P0

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